Las distancias (2018): Elena Trape dirige esta historia sobre cuatro amigos que se reencuentran en Berlín durante la crisis de 2008. Como Muy lejos, explora el desarraigo de jóvenes españoles emigrando a Europa durante la crisis económica. Ambas películas comparten esa reflexión sobre identidad, la huida del pasado y la búsqueda de uno mismo lejos de casa.
En la ciudad (2003): Cesc Gay dirige este retrato de un grupo de amigos treintañeros en Barcelona enfrentándose a crisis personales. Si te conmovió cómo Muy lejos explora la crisis existencial y el miedo a ser uno mismo, Gay hace lo mismo con personajes que se sienten perdidos en su propia ciudad. Honesta, intimista y profundamente humana.
120 pulsaciones por minuto (2017): Narra la lucha de Act Up Paris contra el SIDA en los años 90, centrándose en un joven que encuentra su identidad dentro del activismo. Como Muy lejos trata sobre descubrirse a uno mismo y encontrar comunidad lejos del entorno original, esta película explora cómo el activismo permite a los personajes aceptarse. Emotiva y visualmente potente.
Call Me by Your Name (2017): Luca Guadagnino cuenta la historia de un joven de 17 años que vive un romance transformador durante un verano en Italia. Si apreciaste cómo Muy lejos narra un viaje de autodescubrimiento personal, esta película explora ese mismo despertar emocional e identitario. Hermosa, sensual y con una Italia de ensueño.
Adiós (2019): También con Mario Casas, interpreta a un hombre que regresa a Sevilla para salvar a su hermano de la adicción a las drogas. Si te impresionó la interpretación de Casas en Muy lejos, aquí ofrece otra actuación brutal sobre un hombre enfrentándose a su pasado y sus demonios. Más violenta y directa, pero igual de cruda.